Barrios en Transición | Revista Hábitat y Sociedad Barrios en Transición | Revista Hábitat y Sociedad

Divulgación

11/noviembre/2019

Barrios en Transición

El problema de la insostenibilidad de la sociedad humana está íntimamente unido al proceso de industrialización y globalización de la economía. Nuestras ciudades se han expandido y difuminado por el territorio. Se han segregado funcional y socialmente. Han roto el vínculo estrecho que mantenían con los recursos de su territorio y se han hecho dependientes de productos suministrados por la fábrica global difusa. Hemos pasado de tener ciudades compactas y complejas en las que convivían multitud de actividades, a tener ciudades rápidas, de urbanizaciones, polígonos y centros comerciales conectados por autovías. Los edificios que hemos construido durante la mayor parte del siglo XX se han olvidado mayoritariamente de sus condicionantes climáticos de contexto y han derivado a las instalaciones, de alto consumo energético, la consecución de condiciones de confort. La consecuencia de este modelo de producir arquitectura y ciudad, así como de organizar la producción y ordenar el territorio, ha sido una escalada en el consumo de energía y la generación de residuos y emisiones contaminantes.

Las ciudades de los países llamados desarrollados tienen huellas ecológicas que desbordan de forma extraordinaria su territorio, extendiéndose por todo el planeta. La consecuencia es una crisis ecológica sin precedentes, cuyo signo más evidente es la crisis climática, y una crisis de agotamiento de recursos, principalmente energéticos de origen fósil. La propia base de la economía, que depende de energía abundante y barata, está en crisis. Y las crisis económicas y ecológicas se vuelven a su vez contra las ciudades y sus barrios, especialmente los más vulnerables socialmente. Los barrios periféricos de ciudades metropolitanas, como Sevilla y Granada, en los que vive principalmente población que trabaja en los polígonos industriales, carecen de redes de transporte público suficientemente eficientes, por lo que son enormemente dependientes del coche privado. Esto representa un gran coste económico y tiene una gran repercusión ambiental. Esta población es muy sensible y vulnerable ante el incremento de costes del combustible. La subida del impuesto al diésel en Francia, justificada por razones ambientales, generó en diciembre de 2018 un movimiento de reacción sin precedentes protagonizado por los chalecos amarillos que puso en jaque al gobierno. Unos meses después fue la subida del precio de diésel y la gasolina la que lo provocó en Ecuador. La causa es el declive en la producción de petróleo de los yacimientos del país. Poco después fue la subida del precio del metro el detonante del movimiento de protesta en Chile que desestabilizó al gobierno. La anunciada crisis energética por el declive del petróleo, de la que advierte la Agencia Internacional de la Energía, amenaza con provocar una gran crisis económica, social y política, en sociedades muy dependientes de un petróleo abundante y barato, sin eficientes redes de transporte público.

Por otra parte, la Organización Mundial de la Salud nos advierte de que inmensa mayoría de la humanidad respira un aire contaminado, con graves consecuencias para la vida. El elemento común de todas estas amenazas al clima, a la cohesión social, a la economía y a la salud es la quema de gigantescas cantidades de combustibles fósiles que empiezan a menguar. Transitar de forma justa, democrática y ordenada a sociedades postcarbono es pues la cuestión clave a la que se enfrenta la humanidad. Y es un reto urgente. Estamos en situación de emergencia, como empiezan a reconocer universidades y gobiernos locales, autonómicos y estatales de todo el mundo.

Por ello, urge plantear alternativas que nos permitan avanzar rápidamente hacia sociedades postcarbono. El proyecto de investigación acción participativa barrios en transición, desarrollado en Alcosa (Sevilla) y Casería de Montijo (Granada), trata de dar respuesta a la pregunta de cómo iniciar estos procesos a escala barrial, partiendo de los problemas más sensibles percibidos por sus habitantes: de vivienda en Alcosa y de empleo en Casería de Montijo. Para ello diseñamos un marco estratégico y metodológico que nos ha permitido un enfoque sistémico e integrado de los problemas del hábitat y activar una espiral que nos permite responder simultáneamente y de forma sinérgica a diferentes problemas asociados al proceso de transición socio-ecológica.

En Alcosa partimos de la vivienda como principal tema-problema sentido por los vecinos, organizados en torno a la una plataforma que reivindica la rehabilitación integral del barrio. La causa principal son los problemas estructurales detectados por el movimiento del suelo. El barrio está asentado sobre arcillas expansivas. El programa de Rehabilitación Integral puesto en marcha por la Junta de Andalucía estaba paralizado en 2012 cuando nos contactaron las entidades vecinales. Y estas pedían asesoría para una rehabilitación integral de barrio con criterios ecológicos. Las viviendas no sólo tenían problemas estructurales. Los tenían de accesibilidad, al carecer originalmente de ascensor en conjuntos de vivienda de cuatro plantas habitados por personas mayores. Y tienen serios problemas de confort debido al insuficiente aislamiento de las fachadas. No hay que olvidar que el consumo de energía en los edificios representa aproximadamente el 40% del consumo total de energía final y el 36% de las emisiones totales de CO2 de la Unión Europea (Unión Europea, 2008).

Por otra parte, el tipo de intervención planteado por la Empresa Pública de Vivienda para atajar el problema del suelo era extraordinaria e injustificadamente costoso. Así pues empezamos el trabajo planteando alternativas eficaces y económicas, que podrían ser asumidas por empresas constructoras pequeñas o medianas, generando empleo en el barrio. Esto nos daba margen para hacer viable la intervención incluso sin ayuda pública. Estudiamos la viabilidad económica para una comunidad piloto con la que trabajamos cómo la rehabilitación energética sumada al autoconsumo comunitario de energía renovable nos podría permitir una intervención integral a bajo coste para los vecinos. Trabajar con esta comunidad nos permitió abordar cuestiones más amplias, como el aprovechamiento comunitario de los espacios vacíos entre comunidades, como espacios potenciales para implementar huertos urbanos y aparcamientos seguros para bicicletas. Enlazamos transición energética, movilidad, vivienda y empleo, activando la organización comunitaria. Combinamos la acción a escala comunitaria con otras a escala barrial y con el trabajo con las comunidades escolares. Eso nos permitió abordar los problemas de accesibilidad, movilidad y transporte, los problemas de ocupación invasiva del espacio público por el automóvil y realizar pequeños experimentos de recuperación y activación del espacio público, con la comunidad escolar.

El proyecto nos permitió explorar la potencialidad del trabajo conjunto entre organizaciones sociales y equipo de acompañamiento técnico de proximidad, experto en procesos participativos de transición socioecológica. Nos faltó apoyo institucional de Junta de Andalucía y Ayuntamiento, imprescindible para cerrar la construcción del triángulo de la producción y gestión social del hábitat, y llevar a cabo las medidas que dependen de la administración, como las de transporte y las de rehabilitación de barrios. Ambos barrios tienen sendos avances de planes de rehabilitación integral sostenible, fruto de los procesos participativos puestos en marcha por el proyecto Barrios en Transición. Si las administraciones los hacen suyos y los impulsan, pueden ser referentes para una nueva generación de rehabilitación de barrios en las que el rol de la administración sea el de crear el marco para apoyar procesos cooperativos gestionados por sus habitantes y sus equipos técnicos interdisciplinares. Crear un marco de políticas públicas participativas que favorezca la construcción de estos procesos, acompañados técnicamente, puede ser una vía para activar el círculo virtuoso de la transición socioecológica que habrán de emprender rápidamente la mayor parte de los barrios de nuestras ciudades para afrontar la crisis climática y socioecológica.

Autor: Esteban de Manuel Jerez

Referencias

De Manuel Jerez, E., López Medina, J.M., GONZÁLEZ, C., DIMURO, G., MACHUCA, I., LORA, M. Barrios en transición. Hábitat y Sociedad, 2012, nº 5, pp. 35-55 http://dx.doi.org/10.12795/HabitatySociedad.2012.i5.04

De Manuel Jerez, Esteban y López Medina, José María (2017), Dinamizar la regeneración urbana desde la escala barrial: aprendizajes y transferencias del proyecto Barrios en Transición, en Ciudades, 20, pp. 21-44  DOI: https://doi.org/10.24197/ciudades.20.2017.1-24

López Medina, J.M.; Matarán Ruiz, A., De Manuel Jerez, E. González Arriero, C. et al., Transiciones socioecológicas en ámbitos urbanos metropolitanos: (RE) Construyendo barrios a escala humana, en Economía Crítica, 2014, n.17, pp. 136-154